Si usted ha estado involucrado en la política, ha sido directivo en una empresa importante, o ha ocupado cargos diplomáticos como embajador, o si este perfil describe a un familiar cercano, es posible que enfrente restricciones al haber sido designado como Persona Políticamente Expuesta (PEP, por sus siglas en inglés). Afortunadamente, existen soluciones.
La condición de PEP es un tipo de identificador dentro del perfil digital de una persona. Este perfil digital reúne información accesible en fuentes abiertas en línea y se ha convertido en una herramienta clave para la verificación de identidad. También incluye evaluaciones de cumplimiento, datos de bases gubernamentales e información de organismos internacionales.

En términos sencillos, un perfil digital es un conjunto de datos que reflejan los detalles personales, la actividad económica, la trayectoria profesional e incluso las interacciones sociales de una persona. Es una realidad moderna que usted debe tener presente. Los bancos prestan especial atención a estos perfiles para evaluar el riesgo del cliente, especialmente en operaciones transfronterizas.
Entre los identificadores que componen el perfil digital, uno de los más relevantes es el de Persona Políticamente Expuesta (PEP), que señala a individuos con relevancia política. A continuación, analizamos este identificador con mayor detalle.
Lo Que Debe Saber Sobre la Condición de PEP
Cualquier persona con influencia política significativa, tanto a nivel nacional como internacional, puede ser clasificada como PEP. Esta categoría puede incluir:
- Altos funcionarios gubernamentales;
- Ejecutivos principales de grandes empresas;
- Figuras políticas;
- Oficiales militares;
- Miembros de juntas directivas de organismos internacionales;
- Diplomáticos y embajadores.
Es importante destacar que esta designación también puede aplicarse a familiares cercanos de las personas mencionadas, como padres, cónyuges, hijos y hermanos. ¿Por qué? Porque se presume que comparten niveles de influencia similares y podrían utilizar dichas conexiones para afectar la economía o la sociedad de un país, o con fines indebidos.
El principal problema es que muchas personas desconocen que poseen estatus de PEP hasta que solicitan registrar una empresa, abrir una cuenta bancaria o tramitar una visa en el extranjero.
¿Quién Asigna la Condición de PEP?
El término “PEP” existe desde hace más de dos décadas, introducido en 2003 por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI/FATF). Este organismo intergubernamental emite recomendaciones para identificar PEPs y mantener registros pertinentes, aunque no elabora listas oficiales.
En cambio, las listas de PEPs son elaboradas por:
- Instituciones financieras y bancos, mediante programas de evaluación de riesgos;
- Sistemas internacionales de cumplimiento (como Dow Jones Risk & Compliance, World-Check de Refinitiv, LexisNexis, entre otros);
- Autoridades gubernamentales y reguladores nacionales, dentro de programas contra el lavado de dinero.
La mayoría de los bancos se apoyan en sistemas globales de cumplimiento para verificar si un cliente posee estatus de PEP.
Cada sistema tiene características particulares. Por ejemplo:
- World-Check (Refinitiv) abarca 240 países y territorios, e incluye herramientas de análisis de riesgo que utilizan fuentes mediáticas;
- Dow Jones Risk & Compliance se especializa en listas de sanciones de la UE y OFAC, y en datos sobre delitos financieros;
- LexisNexis analiza vínculos entre personas y empresas.
Cabe destacar que estos sistemas se actualizan constantemente. Por ello, usted podría haber sido añadido o eliminado sin ser notificado.
Las instituciones financieras están obligadas a verificar el estatus de PEP al abrir cuentas o realizar transacciones. Ignorar esta obligación puede acarrear multas severas y auditorías regulatorias.
¿Qué Dificultades Implica la Condición de PEP?
Las personas con estatus de PEP son consideradas clientes de alto riesgo, debido a que su influencia y contactos podrían ser utilizados para actividades ilícitas como el lavado de dinero o la financiación del terrorismo. Por ello, los bancos deben aplicar controles reforzados sobre quienes aparecen en las listas de PEP.
Estas verificaciones también se aplican al solicitar visas, registrar empresas o inscribirse en instituciones educativas extranjeras.
Entre los obstáculos más comunes que enfrentan los PEPs se encuentran:
- Mayor control sobre las operaciones financieras;
- Procesos más largos para abrir cuentas bancarias y realizar pagos;
- Dificultades para obtener visas o adquirir inmuebles en el extranjero;
- Mayor probabilidad de inclusión en listas de sanciones;
- Supervisión más estricta sobre familiares cercanos.
La consecuencia más visible para un PEP es la implementación de procedimientos más rigurosos de KYC (conozca a su cliente) por parte de bancos extranjeros. Esto se debe a que dichas entidades temen sanciones secundarias y, por tanto, suelen mostrarse reacias a colaborar con personas expuestas a restricciones internacionales.
El resultado es una verificación más prolongada para cuentas y transacciones, que puede implicar solicitudes adicionales de documentos que acrediten el origen de los fondos y la legalidad de los socios comerciales. Esto genera demoras, complicaciones e incluso rechazos.
¿El Estatus de PEP se Mantiene Tras Abandonar el Cargo?
Generalmente, quienes aparecen en listas de PEPs han ocupado cargos de alto nivel en el gobierno o grandes empresas. Sin embargo, dejar el puesto no implica la eliminación automática de la lista. Se asume que la persona podría mantener vínculos de influencia. Aun así, el riesgo disminuye y la condición puede pasar a “PEP Inactivo” o “Ex-PEP”.
Este enfoque es utilizado por sistemas como LexisNexis y World-Check, que evalúan:
- El tiempo transcurrido desde que la persona dejó el cargo;
- Si mantiene relaciones políticas;
- Su nivel de ingresos y grado de transparencia;
- Posibles vínculos con sectores de alto riesgo.
Incluso con el estatus de Ex-PEP, la persona sigue siendo considerada de riesgo moderado, aunque los controles de cumplimiento suelen flexibilizarse.
Es posible acelerar la transición a un estatus inactivo mediante una adecuada gestión de la huella digital y la reputación en registros públicos y gubernamentales. Por ejemplo, conviene evitar publicaciones que sugieran influencia política o vínculos con sectores sensibles.
Una imagen pública neutral puede reforzarse a través de presencia mediática favorable, redes sociales bien gestionadas y datos precisos en fuentes oficiales.
¿Se Puede Eliminar Completamente el Estatus de PEP?
En sistemas como LexisNexis y World-Check, la condición de PEP puede eliminarse, pero no de forma inmediata tras la renuncia.
Según el GAFI, no existe un plazo específico para ello. Las entidades deben esperar un “período razonable”, que en la mayoría de los países varía entre 5 y 10 años, dependiendo del grado de influencia del individuo y de los protocolos del sistema de cumplimiento correspondiente.
Cabe aclarar que poseer estatus de PEP no representa una “mancha” permanente que impida abrir cuentas bancarias o tramitar una visa. Con el enfoque correcto, es perfectamente posible normalizar las relaciones con las instituciones financieras y, eventualmente, obtener la condición de Ex-PEP.
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Para resolver el problema, su equipo legal puede:
- Analizar su perfil digital junto con su equipo de relaciones públicas y trabajar en la promoción de contenido positivo en buscadores;
- Definir estrategias de posicionamiento mediático;
- Reunir pruebas que demuestren que su estatus de PEP ya no es relevante;
- Presentar una solicitud formal ante el proveedor del sistema de cumplimiento para actualizar su información.
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