Doble ciudadanía en 2025: Ventajas, desventajas y claves que debe conocer

La doble ciudadanía es la condición legal mediante la cual una persona es reconocida como ciudadana de dos países al mismo tiempo. En 2025, un número creciente de individuos busca obtener esta condición para mejorar su movilidad, seguridad y acceso a oportunidades en un entorno geopolítico cada vez más dinámico. Aunque algunos países reciben con agrado a los ciudadanos con doble nacionalidad, otros imponen restricciones estrictas o incluso prohíben esta práctica. Los beneficios y desafíos asociados a la doble ciudadanía varían considerablemente según los países involucrados, incidiendo en aspectos como las obligaciones fiscales y la libertad de movimiento. Este artículo analiza las principales ventajas y desventajas de la doble nacionalidad, así como las vías más comunes para obtenerla.

The Pros and Cons of Dual Citizenship

¿Qué es la doble ciudadanía?

La doble ciudadanía (o doble nacionalidad) es una condición jurídica por la cual una persona es reconocida como ciudadana de dos Estados soberanos de manera simultánea. Esta figura, ya sea de forma explícita o implícita, está permitida por la legislación de más de 120 países. En algunos casos, se adquiere automáticamente por nacimiento o descendencia, mientras que en otros requiere cumplir con condiciones legales específicas. La doble ciudadanía puede obtenerse de manera voluntaria mediante inversión o naturalización, o como consecuencia legal de nacimiento o matrimonio.

El reconocimiento legal de la doble ciudadanía varía según el país:

  • Algunos la permiten sin restricciones;
  • Otros la autorizan solo en circunstancias particulares;
  • Unos pocos la prohíben completamente, exigiendo renunciar a la ciudadanía original.

Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, los términos “doble ciudadanía” y “segundo pasaporte” no son equivalentes. Un segundo pasaporte es un documento de viaje emitido por otro país, que puede reflejar o no una doble nacionalidad formal. En cambio, la doble ciudadanía implica una plena afiliación legal con dos Estados, con derechos y obligaciones correspondientes como impuestos, servicio militar o elegibilidad para ocupar cargos públicos. Es posible poseer dos pasaportes de forma legal sin tener doble nacionalidad (por ejemplo, mediante un pasaporte temporal o diplomático), o ser ciudadano de dos países y viajar con uno solo de los pasaportes.

Ventajas de la doble ciudadanía

La doble ciudadanía ofrece una serie de beneficios legales, económicos y personales que resultan atractivos para individuos de distintos perfiles, desde empresarios globales y expatriados hasta familias con vínculos internacionales. Aunque las ventajas dependen de los países involucrados, las siguientes son las más comunes:

1. Movilidad global

Tener doble ciudadanía amplía significativamente las oportunidades de viaje internacional. Los titulares de dos pasaportes pueden acceder a una mayor cantidad de destinos sin visa o con visa a la llegada, reduciendo los trámites burocráticos. Esta ventaja es especialmente atractiva para viajeros frecuentes y ejecutivos, ya que permite cruzar fronteras con mayor rapidez y previsibilidad.

2. Residencia, trabajo y estudio en dos países

Los ciudadanos con doble nacionalidad pueden vivir, trabajar y emprender libremente en ambos países sin necesidad de permisos especiales. En el ámbito educativo, suelen tener acceso a la educación pública, tarifas preferenciales en universidades y becas reservadas a ciudadanos.

3. Derechos de propiedad y emprendimiento

En muchos países, la adquisición de bienes inmuebles, la creación de empresas o el acceso al sistema bancario está restringido a los ciudadanos. La doble ciudadanía elimina estas barreras, permitiendo comprar propiedades, abrir cuentas bancarias y establecer negocios en ambos países bajo condiciones favorables. Esto puede reducir riesgos y facilitar inversiones en mercados seguros.

4. Acceso a sistemas de salud y beneficios sociales

Ser ciudadano conlleva el derecho a utilizar sistemas públicos de salud, pensiones, seguros de desempleo y otras protecciones sociales. Los ciudadanos con doble nacionalidad pueden beneficiarse legalmente de los servicios sociales de dos países, siempre que cumplan con los requisitos de residencia o cotización

5. Seguridad política y legal

La doble ciudadanía actúa como una herramienta estratégica en situaciones de inestabilidad política, crisis económica o conflictos civiles en uno de los países de origen. Permite reubicarse de forma inmediata, mantener la continuidad de vida personal y profesional, e incluso proteger activos. Además, los ciudadanos con doble nacionalidad pueden recibir asistencia consular de cualquiera de los dos Estados mientras se encuentren en el extranjero, lo que incrementa su seguridad personal.

6. Familia y legado

Los ciudadanos con doble nacionalidad pueden patrocinar con mayor facilidad a sus cónyuges, hijos y padres para trámites migratorios o la obtención de una segunda ciudadanía. Muchos países permiten transmitir la nacionalidad a generaciones futuras, lo que fortalece los vínculos familiares transfronterizos y asegura derechos a largo plazo para hijos y nietos.

7. Planificación fiscal y flexibilidad financiera

Si bien la doble ciudadanía puede complicar el cumplimiento fiscal, también abre puertas a ventajas estratégicas. Los ciudadanos de jurisdicciones con baja tributación pueden optimizar su residencia fiscal, beneficiarse de leyes sucesorias favorables o evitar regímenes de tributación basados en la ciudadanía, como el de Estados Unidos. Esta ventaja es especialmente relevante para individuos de alto patrimonio y empresarios internacionales.

8. Cultura e identidad

Más allá de los beneficios legales, la doble ciudadanía permite mantener lazos culturales, lingüísticos y familiares con ambos países. Esto mejora la calidad de vida, fortalece la identidad personal y la competencia intercultural —activos valiosos tanto en lo personal como en lo profesional.

Desventajas de la doble ciudadanía

A pesar de sus múltiples beneficios, la doble ciudadanía conlleva también complejidades legales y administrativas que, en algunos casos, pueden superar sus ventajas. Desde obligaciones fiscales y servicio militar obligatorio hasta restricciones laborales y trámites burocráticos, las siguientes desventajas deben ser cuidadosamente evaluadas antes de optar por la doble nacionalidad:

1. Doble tributación y obligaciones fiscales

Algunos países, como Estados Unidos, gravan a sus ciudadanos por sus ingresos a nivel mundial, independientemente de su lugar de residencia. Salvo que exista un tratado de doble imposición vigente, una persona con doble nacionalidad podría verse obligada a presentar declaraciones fiscales y cumplir con obligaciones informativas en ambos países. El cumplimiento tributario internacional suele requerir asesoría especializada y puede aumentar significativamente la carga administrativa.

2. Servicio militar obligatorio

Diversos países imponen el servicio militar obligatorio a todos sus ciudadanos, incluidos aquellos con doble nacionalidad. Por ejemplo, obtener la ciudadanía de Turquía, Israel o Corea del Sur puede implicar el deber de incorporarse al servicio militar, incluso si la persona reside mayormente en el extranjero. Si bien existen exenciones, estas no siempre son automáticas ni fáciles de obtener.

3. Conflictos legales y ausencia de protección consular

La doble nacionalidad puede generar conflictos jurídicos, especialmente si ambos Estados reclaman jurisdicción en asuntos civiles o penales. En algunos casos, una persona podría no recibir asistencia consular de uno de sus países de nacionalidad al encontrarse en el territorio del otro, en especial si las autoridades locales la consideran exclusivamente como ciudadana nacional.

4. Restricciones en empleos del sector público

Muchos gobiernos restringen el acceso a cargos públicos sensibles a personas con ciudadanía exclusiva. Aquellos con doble nacionalidad pueden ser excluidos de ocupar puestos en áreas como defensa, inteligencia o política, al considerarse que existe un potencial conflicto de lealtades. En ciertos países, esta limitación se extiende incluso a cargos electos.

5. Trámites complejos de adquisición o renuncia

Obtener una segunda nacionalidad suele ser un proceso extenso y burocrático que implica verificaciones de antecedentes, presentación de documentos legales y requisitos de residencia. En algunos países, renunciar a una ciudadanía —de forma voluntaria o forzosa— puede resultar igualmente complejo y, si no se gestiona adecuadamente, conlleva el riesgo de apatridia.

6. Regulaciones de viaje complicadas

Ciertos países exigen que sus ciudadanos ingresen y salgan del territorio únicamente con su pasaporte nacional. Por ejemplo, los ciudadanos estadounidenses deben utilizar siempre su pasaporte de EE. UU. al entrar o salir del país, sin importar si poseen otra nacionalidad. Esta normativa puede dificultar la planificación de itinerarios y ocasionar inconvenientes en los controles migratorios.

7. Exposición política y deberes cívicos

Las personas con doble nacionalidad pueden estar obligadas a participar en procesos cívicos como votar, formar parte de jurados o cumplir con otras responsabilidades ciudadanas en ambos países. En casos excepcionales, el incumplimiento de estas obligaciones —como no votar en elecciones obligatorias— puede acarrear sanciones legales, incluidas multas o procesos judiciales.

8. Riesgo de revocación de la ciudadanía

Algunos Estados se reservan el derecho de revocar la ciudadanía adquirida por naturalización, especialmente si fue obtenida de forma fraudulenta o si el ciudadano incurre en actividades prohibidas (por ejemplo, prestar servicio militar en un Estado enemigo). En tales casos, la persona podría enfrentar deportación, pérdida de derechos o consecuencias reputacionales.

¿Cómo obtener la doble ciudadanía?

Existen cinco mecanismos comunes para adquirir la doble ciudadanía, cada uno adaptado a diferentes circunstancias de vida y con requisitos específicos:

  • Doble ciudadanía por nacimiento (jus soli)
    La ciudadanía se otorga automáticamente a quienes nacen en determinados países, sin importar la nacionalidad de los padres. Este principio es común principalmente en América. Ejemplos: Estados Unidos, Canadá y México. En la mayoría de los países europeos y asiáticos, aplican condiciones adicionales.
  • Segunda ciudadanía por descendencia (jus sanguinis)
    Se adquiere la nacionalidad por ascendencia, generalmente a través de padres o abuelos. Ejemplos:
    • Irlanda (hasta abuelos);
    • Italia (sin límite generacional si se documenta la línea sucesoria);
    • Polonia, Hungría y Lituania (en función del origen étnico).
  • Doble ciudadanía por naturalización
    La ciudadanía se concede tras varios años de residencia legal y un proceso de integración. Es una vía común para residentes de largo plazo, trabajadores o estudiantes. Ejemplos:
    • Canadá: 3 de los últimos 5 años;
    • Reino Unido: 5 años más 1 año como residente permanente;
    • Estados Unidos: 5 años.
  • Segunda ciudadanía por matrimonio
    Los cónyuges de ciudadanos pueden solicitar la nacionalidad mediante un procedimiento más ágil. Generalmente, se requiere acreditar la autenticidad de la relación. Ejemplos:
    • Estados Unidos: 3 años;
    • Francia: 4 años (exento si reside en Francia).
  • Doble ciudadanía por inversión
    Se otorgan segundas ciudadanías o pasaportes a cambio de contribuciones financieras sustanciales, tales como donaciones, compras inmobiliarias o inversiones empresariales.

 Ejemplos:

Inversión mínimaTiempo de procesamiento, mesesBeneficios clave
Doble ciudadanía en Vanuatu$145,0002–3Procesamiento más rápido, aplicación remota, tarifas adicionales bajas para familias
Ciudadanía por inversión en Turquía$400,0006–9Opción inmobiliaria, acceso a EE. UU. con visa E-2, no requiere residencia
Segunda ciudadanía en Egipto$250,000–$500,000~6Flexibilidad de pago, opciones de inversión inmobiliaria o empresarial
Doble ciudadanía en Granada$235,0003–6E-2 visa access, visa-free to China & EU, no army
Segunda ciudadanía en San Cristóbal y Nieves$250,0002–3Programa de larga duración, acceso a la UE y el Reino Unido, ventajas fiscales
Doble ciudadanía en Dominica$200,0003–6Económico y con potencial de ingresos inmobiliarios
Ciudadanía por inversión en Santa Lucía$240,0003–6Opción de bonos, exención de visado para la UE y el Reino Unido, ingresos inmobiliarios
Doble ciudadanía en Antigua y Barbuda$230,0003–6Ideal para familias, sin impuesto sobre la renta, incluye hermanos en la solicitud.
Segunda ciudadanía en Malta€715,00012–36Ciudadanía de la UE, diligencia debida estricta, nivel premium
Doble ciudadanía en Jordania$750,0006+Centrarse en la inversión empresarial en MENA e incentivar la creación de empleo

Países que permiten o restringen la doble ciudadanía

Al considerar la obtención de un segundo pasaporte y una segunda nacionalidad, es fundamental verificar si el país en cuestión acepta o prohíbe la doble ciudadanía. Algunos la permiten libremente, mientras que otros la restringen o la prohíben.

Países que permiten la doble ciudadanía

Numerosos países desarrollados y receptivos a la inmigración permiten la doble o múltiple nacionalidad. Ejemplos:

  • Estados Unidos permite la doble ciudadanía, aunque exige que sus ciudadanos utilicen el pasaporte estadounidense al entrar o salir del país.
  • Canadá, el Reino Unido y Australia aceptan plenamente la doble nacionalidad.
  • Irlanda reconoce la doble ciudadanía, incluso cuando se adquiere por descendencia.
  • Francia, Italia, Bélgica y Suiza permiten la doble nacionalidad con mínimas restricciones.

Estos países, por lo general, no exigen renunciar a la nacionalidad original ni reportar otras ciudadanías.

Países que restringen o prohíben la doble ciudadanía

Algunos países prohíben la doble nacionalidad por motivos de lealtad, tributación o servicio militar:

  • China no reconoce la doble ciudadanía.
  • Arabia Saudita, Ucrania y Austria generalmente la prohíben, salvo en casos excepcionales.
  • India no permite la doble ciudadanía, aunque ofrece el estatus OCI (Ciudadano Extranjero de Origen Indio).
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Nota: Las políticas pueden evolucionar. Por ejemplo, Alemania levantó la prohibición de la doble nacionalidad en 2024, lo que refleja una tendencia más amplia en la UE..

Cómo mantener la doble ciudadanía

Tener doble ciudadanía no es un logro puntual, sino una condición que implica atención constante a las obligaciones administrativas, legales y fiscales en ambos países. Mantener adecuadamente esta condición es esencial para conservar sus beneficios y evitar sanciones o pérdida de derechos.

  • Renovación de pasaportes. Es responsabilidad del ciudadano mantener ambos pasaportes vigentes y renovarlos antes de su vencimiento. Algunos países exigen ingresar y salir únicamente con el pasaporte nacional, por lo que contar con documentos actualizados es indispensable para viajar.
  • Cumplimiento fiscal y de residencia. Respetar las leyes tributarias de ambos países es crucial, especialmente si alguno grava los ingresos mundiales (como Estados Unidos). Es importante conocer las normas de residencia, umbrales de declaración y riesgos de doble tributación, idealmente con la asesoría de expertos en fiscalidad internacional.
  • Mantener documentación actualizada. Cambios en el estado civil, dirección o empleo pueden requerir notificación a uno o ambos gobiernos. Los ciudadanos con doble nacionalidad deben conservar al día documentos como cédulas nacionales, permisos de residencia (si aplican) y registros civiles.
  • Obligaciones de información. Muchos países exigen a sus ciudadanos declarar otras nacionalidades, cuentas bancarias o bienes en el extranjero. El incumplimiento de estas normativas —como FATCA, FBAR o sus equivalentes locales— puede acarrear multas o consecuencias legales. Estar informado y organizado es clave para evitar errores costosos.

Enfoque especial: doble ciudadanía para ciudadanos estadounidenses

Estados Unidos permite la doble nacionalidad, pero los ciudadanos estadounidenses que adquieren o conservan otra ciudadanía deben cumplir con obligaciones legales, fiscales y migratorias específicas. Aunque no exige renunciar a otra nacionalidad, se espera que los ciudadanos mantengan su lealtad principal a EE. UU.

  • Estatus legal y reglas de viaje. La ley estadounidense reconoce la doble nacionalidad. Sin embargo, los ciudadanos deben usar su pasaporte de EE. UU. para entrar y salir del país, sin importar cuántas ciudadanías adicionales posean. También están plenamente sujetos a sus leyes, incluidas las fiscales, militares y legales, incluso si residen en el extranjero.
  • Obligaciones fiscales globales. Estados Unidos es uno de los pocos países que aplica impuestos según la ciudadanía, no la residencia. Los ciudadanos que viven fuera del país deben declarar y pagar impuestos sobre sus ingresos globales. Las principales obligaciones incluyen (el incumplimiento puede derivar en fuertes sanciones o incluso cargos penales si se considera deliberado):
    • o    FATCA (Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas en el Extranjero): exige la declaración de ciertos activos extranjeros.
    • o    FBAR (Informe de Cuentas Bancarias Extranjeras): requiere reportar cuentas en el extranjero con saldos superiores a USD 10,000.
  • Renuncia y “Exit Tax”. Los ciudadanos estadounidenses pueden renunciar a su nacionalidad compareciendo en persona ante una embajada o consulado de EE. UU. y pagando una tasa de USD 2,350. Las personas con altos patrimonios pueden estar sujetas a un “impuesto de salida”, que considera que todos sus activos se venden el día anterior a la renuncia, generando impuestos sobre las ganancias no realizadas. La renuncia es permanente y puede afectar derechos futuros, como el acceso sin visa a EE. UU. o la posibilidad de patrocinar familiares para inmigración.

Reflexión final y preguntas frecuentes: ¿Vale la pena tener doble ciudadanía?

La doble ciudadanía puede ser una herramienta poderosa para quienes buscan mayor movilidad internacional, seguridad y acceso a oportunidades globales—especialmente inversores, expatriados y personas con vínculos familiares transfronterizos. Es especialmente valiosa cuando ambos países aceptan esta condición y ofrecen ventajas complementarias, como acceso sin visado, derechos de propiedad o beneficios sociales.

Sin embargo, no es una solución universal: los ciudadanos con doble nacionalidad pueden enfrentar cargas fiscales importantes, conflictos legales o restricciones en cargos públicos, en particular en países con impuestos por ciudadanía o estrictas exigencias de lealtad. Antes de optar por la doble ciudadanía, es fundamental consultar con expertos legales y fiscales para analizar su situación personal y garantizar el cumplimiento normativo en ambas jurisdicciones.

¿Cuáles son las principales ventajas de la doble ciudadanía?

Las principales ventajas incluyen una mayor movilidad internacional gracias al acceso sin visa con dos pasaportes, el derecho legal a vivir, trabajar y estudiar en ambos países, y el acceso a sistemas de salud, educación y beneficios sociales en cada jurisdicción. Los ciudadanos con doble nacionalidad también pueden poseer bienes y operar negocios en ambos países, beneficiarse de una planificación fiscal diversificada y disfrutar de mayor seguridad política y legal, especialmente en contextos de inestabilidad. Para las familias, facilita la migración de parientes y preserva los vínculos culturales y generacionales entre países.

¿La doble ciudadanía implica mayores obligaciones fiscales?

Sí, puede implicar una mayor carga fiscal, dependiendo de los países involucrados. Algunos Estados—especialmente EE. UU.—gravan a sus ciudadanos por sus ingresos globales, sin importar su lugar de residencia. Esto significa que un ciudadano con doble nacionalidad podría tener que presentar declaraciones y cumplir con obligaciones informativas en ambos países. Aunque los tratados fiscales ayudan a evitar la doble tributación, el cumplimiento suele requerir trámites complejos, como la presentación de formularios FATCA y FBAR. La asesoría profesional en fiscalidad internacional es esencial para evitar sanciones y cumplir con la normativa.

¿Los ciudadanos estadounidenses pueden tener doble nacionalidad legalmente?

Sí, la legislación de EE. UU. permite tener doble nacionalidad. La adquisición de otra ciudadanía no implica automáticamente la pérdida de la nacionalidad estadounidense, y la ley no prohíbe mantener ambas. No obstante, los ciudadanos con doble nacionalidad deben utilizar su pasaporte estadounidense al ingresar o salir del país y están sujetos a todas sus leyes, incluidas las fiscales sobre ingresos globales. Aunque EE. UU. reconoce la doble ciudadanía, exige que se mantenga la lealtad principal hacia el país y no brinda protección consular en naciones donde la persona también tenga ciudadanía.

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